domingo, 21 de agosto de 2016

PLAN DE SIEMBRA 2016 PREVÉ LA PRODUCCIÓN DE 360 MIL TONELADAS DE MAÍZ



CIUDAD MCY.-El ministro de Agricultura Productiva y Tierras, Wilmar Castro Soteldo, informó este sábado que el Plan de Siembra 2016 prevé la producción de 360 mil toneladas de maíz.

A través de un contacto televisivo de Venezolana de Televisión desde la comuna El Maizal del estado Lara, Castro Soteldo realizó el acto de presentación del Plan de Siembra 2016, en el marco de la Gran Misión Abastecimiento Soberano y Seguro.

El ministro indicó que en el predio de la comunidad se alcanzó una cifra récord de mil 100 hectáreas, de las cuales 940 ya están sembradas, y el resto se trabajará durante este mes de agosto. En estas tierras no solo se trabaja con la siembra, sino con la ganadería y la horticultura.

Asimismo, comentó que 50% de la siembra se realizó con semilla nacional, y se estima que este maizal tenga “un rendimiento por encima de los 4 mil kilos, es decir, el maizal va a aportar a la Revolución Bolivariana 360 mil toneladas de maíz que serán arrimadas a los silos de Agropatria, del Estado, y procesadas en las plantas del país”.

Acompañaban a Castro Soteldo el gobernador del estado Portuguesa, Reinaldo Castañedas, y Ángel Prado, uno de los voceros principales de esa organización comunal y campesina.

Prado indicó que en años anteriores la comuna había sembrado hasta un máximo de 500 hectáreas al año, pero en 2016 la cifra se duplicó. Informó también que las 940 hectáreas están sembradas y listas para cosechar en septiembre.

“Nosotros estamos dando pasos agigantados hacia el Socialismo que nos planteaba el Comandante (Hugo) Chávez, y solo es posible hacer la Revolución dentro del ámbito de nuestras comunas con la activación y la conciencia del pueblo”, dijo Prado al señalar que en la comuna también se lleva a cabo la construcción de casas e infraestructuras educativas y de salud, así como el desarrollo de empresas comunales.

Información Ciudad CCS | AVN

Ahora vamos a sembrar más arroz

> Las políticas alimentarias del Ejecutivo se orientan al abastecimiento seguro de este rubro principal en el consumo nacional
Predominante en el patrón de consumo de alimentos del pueblo venezolano – en el grupo de carbohidratos – el arroz, junto al maíz y el trigo, es uno de los cereales de mayor importancia universal, pues más de dos mil millones de personas en el mundo comparten una cultura alimentaria y productiva sobre la base de este grano que realiza más aportes calóricos por hectárea que cualquier otro cereal destinado al consumo humano.
En Venezuela, existe un refrán: “estás en todas partes como el arroz blanco” y es que este producto es uno de los contornos predilectos de la gastronomía nacional. Para muestra el pabellón criollo.
La explotación comercial del arroz en el país se intensificó a partir de 1953, tras la activación del plan arrocero desarrollado en la colonia agrícola de Turén, en el estado Portuguesa; pues antes era un mero cultivo de subsistencia.
En ese entonces, se sembraron 32.517 hectáreas, obteniendo un volumen de producción total de hasta 41.650 toneladas, cifra que actualmente se mantiene dispersa en mayor o menor grado, en las diferentes entidades del territorio nacional.
DEL PADDY AL ARROZ DE MESA
Debido a la necesidad de transformación del arroz paddy a arroz blanco con las características ideales para el consumo humano, las ventas directas a la industria constituyen el principal destino de la producción nacional.
Para tener una idea más clara, el arroz paddy – que es el grano tal como sale del campo – luego de ser cosechado, avanza hacia el proceso de acondicionamiento que abarca las etapas de limpieza, secado, aspirado, descascarado, pulitura, clasificación y almacenamiento
En la fase de descascarado del grano, se obtiene el arroz cargo o integral, y la cáscara o concha.
Del primero, se obtiene el arroz pulido de mesa, el arroz partido y la harina, además de otros subproductos como es el afrecho, salvado y harinilla.
El arroz pulido de mesa o arroz blanco contiene, generalmente, 95% de granos enteros, y es el que resulta del proceso de trilla luego de haber sido descascarado, pulido y seleccionado. El que se ha partido en el proceso de trilla, es clasificado como “arroz partido de segunda” o “arroz partido de tercera”.
Generalmente estos son usados en la elaboración de cerveza, crema de arroz y almidón de arroz.
Si bien es cierto que el arroz blanco se presenta al consumidor sin ningún aditivo, también existen otras presentaciones donde son enriquecidas con vitaminas y minerales, o saborizadas.
El afrecho es la capa que cubre el grano por debajo de la cáscara gruesa, la cual tiene un alto contenido de aceite y de proteína, y se destina a la industria de alimentos para animales.
La harina de arroz, por su parte, se utiliza para la elaboración de chichas, atoles, alimentos infantiles, entre otros.
Mientras que la cáscara o concha de arroz –luego de su procesamiento – se usa como fuente de fibra de alimentos para el ganado, como fuente de celulosa en la manufactura de productos químicos, como lecho en polleras y caballerizas, como agregado en la producción de concretos livianos, y también para abonos orgánicos.
Así, de acuerdo con información del Ministerio del Poder Popular de Agricultura y Tierras, aproximadamente el 90% de la producción nacional de arroz está orientada al consumo interno, mientras que el 10% se destina a la exportación, atendiendo algunos convenios con países hermanos.
CLIMA VS. CULTIVOS
Los llanos centrales y occidentales, además de algunas parroquias planas del sur y occidente, son las zonas que concentran el cultivo de este cereal en el país.
En estas regiones, con sus variantes y diferencias particulares, la siembra de arroz se realiza en dos ciclos por año, una en el período norte-verano –que abarca desde noviembre hasta abril– y otra en el período de lluvia –entre mayo y octubre– predominando los sistemas de producción bajo riego por inundación, siendo entonces el factor climático de vital importancia para la producción arrocera.
Entrevistado por Ciudad CCS, el ingeniero agrónomo Alberto Barrios, gerente general de Carteras Dirigidas del Banco de Venezuela, destacó la efectividad de este rubro que permite hasta dos cosechas anuales, ya que “se puede sembrar durante el secano –que son las lluvias – y en momentos de sequía, se puede intercalar con sistemas de riego para suplir el agua que requiera el cultivo y mantener esa agua para, inmediatamente, preparar la tierra y obtener otra producción”.
No obstante, ante este panorama, el especialista subrayó que los períodos de sequía, producto del fenómeno climatológico El Niño, han afectado negativamente los ciclos vegetativos del arroz, que oscilan entre 120 y 130 días.
Los problemas de lluvia han traído situaciones de escasez de agua que impactan en la producción del cereal. Hay productores que han hecho perforaciones, pero que parecen no ser suficientes para sembrar áreas más altas”, manifestó.
Aseveró que el rendimiento de las superficies como las que manejan los productores arroceros criollos –que según cifras del Ministerio del Poder Popular para Agricultura Productiva y Tierras (2012) ascienden a los 5.021 kilogramos por hectárea– se ha fortalecido gracias a los avances en materia tecnológica que se han desarrollado en el área como parte de las políticas implementadas desde la llegada de la Revolución Bolivariana, hace 17 años.
El rendimiento del cultivo del arroz ha mejorado sus capacidades, no solo por las herramientas tecnológicas avanzadas de precisión con nivelaciones de los terrenos que se han ido aplicando para que las aguas sean distribuidas de la mejor manera, sino también por las labores culturales aplicadas en el cultivo”, explicó.
El productor ha ido haciendo las mejoras que se requieren para mejorar su rendimiento, para que dejemos de producir rendimientos extremadamente bajos y obtener rendimientos parecidos a los que, experimentalmente, dan esos cultivos, y acordes a los requerimientos del venezolano”, exaltó.
En este contexto, Barrios refirió que hasta hace algunos años Venezuela era “autosuficiente” en la producción de arroz.
Además las inversiones destinadas por el Gobierno Bolivariano para mejorar el rendimiento de los mecanismos de suministro de líquido, entre ellos el sistema de riego de Río Guárico, en los llanos centrales del país, lograron que desde la represa Calabozo, este sistema surta a un total de 45.000 hectáreas de siembra, entre riego directo (32.000 hectáreas) e indirecto (13.000), para la producción de arroz y semilla de este rubro.
No obstante, los embates de El Niño han derivado en acciones por parte del Estado venezolano para garantizar el suministro de agua a la población de esa entidad guariqueña, como el cierre parcial de las compuertas de ese embalse en abril de 2015, que impactó, aunque en baja medida, la productividad de arroz de la zona.
Cultivo-del-arroz-en-Venezuela
SEMILLAS SOBERANAS
En cuanto a las variedades de arroz, en Venezuela se han liberado una gran cantidad desde la década de los cincuenta. Araure, Cimarrón, Fonaiap, D-Sativa, Centauro y Venezuela-21, son alguna de ellas.
Para el año 2013, el Ejecutivo nacional dio otro paso adelante hacia la consolidación de la soberanía agroalimentaria, principio que constituye uno de los objetivos del Plan de la Patria 2013-2019, legado por el Comandante Chávez y convertido en Ley de la República por el Presidente Nicolás Maduro.
Gracias al proceso de exploración en el marco del “Proyecto Nacional de Mejoramiento Genético de Arroz”, se logró la cosecha de un nuevo cultivo de arroz denominado “Soberana Fl”, en los estados Barinas y Guárico, obteniendo resultados positivos, tanto en ensayos previos, como en los campos.
Este proyecto, suscrito bajo el convenio Venezuela-Colombia, entre el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) y Fundarroz, respectivamente, fue posible mediante la ejecución de la Unidad de Producción Socialista de Semilla (UPSS), ente encargado de desarrollar las políticas del l Plan Nacional de Semillas, creado en 2005 por el Gobierno Bolivariano a fin de garantizar la soberanía del sector agrario y asegurar que los productores obtengan material genético de calidad para la siembra de alimentos.
El cultivar “Soberana Fl”, de acuerdo con la evaluación de expertos binacionales, arrojó un buen rendimiento de granos y comportamiento agronómico, resistencia a piricularia (hongos que ataca a las hojas), grano manchado, aunado a una moderada resistencia al virus de la hoja blanca y susceptibilidad al insecto sogata.
GRANOS A LA SIEMBRA
Por otra parte, tras la activación del Motor Agroalimentario de la Agenda Económica Bolivariana, diseñada para superar la guerra económica orquestada por sectores de la derecha nacional e internacional, además de garantizar el sagrado derecho del pueblo a la alimentación, el Ejecutivo puso en marcha el Plan de Desarrollo Agrícola, Pecuario y Agroindustrial 2016.
Con este programa se prevé incrementar en más de 20% la producción de arroz consumo y semillas de arroz en el estado Barinas, ubicado en los llanos occidentales del país, que en el 2015 sumó 17.500 hectáreas de arroz cosechadas en el ciclo invierno.
Se estima que el trabajo conjunto entre las empresas del Estado y los trabajadores del campo permitan superar las 20.000 hectáreas de cultivo del cereal en la entidad llanera.
Para reforzar la capacidad operativa de este plan, Barinas cuenta con infraestructuras especializadas y dos sistemas de riego en Sabaneta, municipio Alberto Arvelo Torrealba, y en Santo Domingo, capital de la entidad, además de unidades de producción para el riego de la producción, con pivotes y sistemas por goteo que serán reimpulsadas en esta temporada de siembra que finalizará en octubre próximo.
En este mismo estado, específicamente en la vía hacia Torunos, en la parroquia Alto Barinas, está prevista para el segundo semestre de 2016, la activación de una planta procesadora de alimento para niños que producirá hasta 240 toneladas de crema de arroz, y estará a cargo de la empresa socialista Venalcasa.
Asimismo la llegada de las lluvias a la región llanera también propiciará el cultivo de más de 430.000 hectáreas de cereales en el estado Portuguesa, previstos para el ciclo de siembra invierno de este año, que arrancó la última semana de mayo.
La meta de siembra en esta entidad, que es de 107.000 hectáreas de arroz, involucra tanto a productores financiados por la banca pública como por la privada y, además, reafirma el compromiso del sector arrocero de mantener a Portuguesa como el estado garante de más de 50% de la producción nacional de cereales para satisfacer la demanda nacional.
Para ello el Estado a través de Agropatria y en coordinación con Petroquímica de Venezuela (Pequiven),ha distribuido más de 60 % de las semillas y fertilizantes a campesinos organizados, y productores financiados por la banca pública y gremios agrícolas privados.
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Cereal oriental
Considerado el alimento básico para más de la mitad de la población mundial, el arroz -perteneciente a la familia de las gramíneas- es la semilla de la planta Oriza Sativa, especie originaria del Asia tropical y se cultiva desde el año 7000 a.C. en ese continente donde más de dos mil millones de personas obtienen del 60 al 70 por ciento de sus calorías a partir del arroz y sus productos.
Este rubro cerealero es la fuente de alimentos de más rápido crecimiento en África y tiene suma importancia para la seguridad alimentaria en un número cada vez mayor de países de América Latina y el Caribe.
Aunado al número creciente de habitantes y la necesidad de lograr la seguridad alimentaria, la progresiva escasez de recursos hídricos y las ineficientes practicas del cultivo, requieren una agricultura más sostenible.
Fenómenos climatológicos como El Niño, han afectado la disponibilidad de agua y en consecuencia la producción de este cereal.
MAIRIM ESPINEL/CIUDAD CCS
FOTOS FÉLIX GERARDI

El mango: una fruta nutritiva y sabrosa al alcance de todos

> En el país el fruto se da desde finales de abril hasta septiembre > El estado Monagas es el mayor productor de este alimento
El mango es una de las frutas nacionales que nunca faltan en la mesa del venezolano desde finales de abril hasta el mes de septiembre, cuando los frondosos árboles finalmente sueltan toda su carga.
Este alimento es dulce y de pulpa carnosa, de concha lisa, amarilla o rosada, según la variedad. Algunos cultivan el mango por su agradable sabor y porque puede comerse crudo, verde o, preferiblemente, maduro.
Hay varias historias de cómo llegó el mango a Venezuela. Según el geógrafo Agustín Codazzi fue en el siglo XVII. Mientras el naturalista alemán Karl Apunn aseveró que apareció en las cercanías de Puerto Cabello en 1849 y el botánico Adolfo Ernst lo vio en Caracas en 1869.
La expansión de este alimento en el territorio nacional se debió al desarrollo de la técnica de injertos, la cual se implementó debido a que una buena parte de la producción se perdía por la carencia de criterios de producción y mercadeo. En ese entonces su abundancia en la época de cosecha y su lejanía con los grandes centros de consumo hacían que se perdiera una buena parte de la cosecha.
Actualmente en el país se produce alrededor de 40 mil 045 toneladas de mango en el área industrial, según el Ministerio de Agricultura y Tierras.
El estado Monagas es el mayor productor de esta fruta y 26,76% de la población venezolana la consume, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Asimismo, el Gobierno Bolivariano, contribuyendo con el abastecimiento alimentario de la población, recuperó la planta despulpadora de fruta El Centinela, ubicada en Sabaneta de Barinas, la cual procesa entre 600 y mil toneladas de mango maduro para luego convertirse en jugos y néctares que son comercializados por Lácteos Los Andes.
DIVERSIDAD Y CARACTERÍSTICAS
El árbol ha originado muchas variedades de mangos y mangas en el país. Los primeros presentan formas más alargadas y tamaños menores que las segundas. Su peso varía entre 150 gramos y dos kilos.
Entre las variedades, Henri Pittier destacó los siguientes nombres: mango verde de hilacha, grande de hilacha, de bocado, mango jobo, mango piña, manga de hilacha, de bocado, entre otras.
El sabor a trementina —líquido volátil e incoloro producido mediante la destilación de la resina y de varias especies de árboles terebintáceos— es una característica de esta fruta, pero en algunas variedades es casi imperceptible.
El árbol puede alcanzar unos 30 metros de altura, aunque los agricultores prefieren los que tienen dimensiones más manejables, es decir, de unos 10 metros de altura, lo que consiguen mediante la técnica de aplicación de injertos. A esta técnica se recurre para incrementar la producción en el menor tiempo posible, además de facilitar la recolección del producto durante la cosecha.
Las semillas de mango normalmente demoran ocho años en producir frutos, mientras los árboles jóvenes injertados demoran de tres a cinco años en producir fruto.
En Venezuela a este cultivo también se le ha hecho acreedor de reconocimiento, por haber contribuido al sustento de los agricultores que se dedicaron a su cultivo.
En el estado Cojedes, por ejemplo, el gobierno regional llegó a conceder la Condecoración del Mango, dada la admiración que le tienen sus moradores a esta fruta, debido a sus múltiples acciones beneficiosas para la salud, cuyas bondades han sido comprobadas y reconocidas mundialmente por el gremio médico, por los nutricionistas y por el ciudadano común.
En esta entidad se encuentran altamente productivas más de cinco millones de árboles de mango, y entre sus variedades se hallan el de bocado, burrote, piñita, camburito, jobo, pico de loro, paleta e hilacha, además de las variedades injertadas con otras frutas.
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Expresiones populares
Desde el siglo XIX, tal y como lo explica el escritor Carlos Alarico Gómez, se hizo muy popular en Venezuela el dicho: “Los mangos están bajitos”, frase que se usó mucho en la política desde entonces, pues servía para expresar que ciertos asuntos o enemigos a vencer se hacían más fáciles que otros. Tal creencia popular adquirió peso histórico con el famoso diálogo entre el general Francisco Linares Alcántara y Juan Vicente Gómez, ocurrido en 1913, cuando el Benemérito le ilustró a Alcántara –con una frase– el ambiente de conspiración que había descubierto en palacio: “Es que como los mangos están bajitos, Alcántara, estoy meneando la mata pa’ que se caigan”, dijo Gómez.
También existe una expresión popular para referirse a ciertas combinaciones extrañas, tan casi imposibles como lo sería, en el ámbito político, la combinación de neoliberalismo con marxismo o del racismo con comunismo. Esa expresión no es otra que la de tener, al menos en el campo político, todo “un arroz con mango”.
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Múltiples usos
El mango se cultiva fundamentalmente por el valor nutritivo y por el sabor agradable de sus frutos que se consumen crudos. También se usan para preparar jugos, batidos, merengadas, platos salados, jaleas, cocidas en tajadas en forma de dulce y el chutney. La madera del mango sirve para la fabricación de construcciones rurales, cajones, guacales, contraenchapados y muebles.
Por la perennidad de sus hojas, la frondosidad y gran tamaño de su copa, es un árbol que da mucha sombra y por ello lo siembran en parques, jardines y plazas. La sustancia resinosa que segregan todas las partes del árbol se utiliza en la medicina casera. Asimismo, cuando el mango está maduro puede actuar como un buen laxante, pero verde es un excelente astringente recomendable para la diarrea.
Por otra parte, el polvo de la raíz y la semilla tostada sirven para eliminar los parásitos intestinales y la infusión de las flores es usada para infecciones del tracto urinario. También se usa en medicamentos Ayurveda y preparaciones cosméticas. Se conoce que en India secan el mango verde para obtener un polvo o “Anchur” usado para darle acidez a la comida cuando no hay limones. De la semilla del mango además se extrae una manteca que es usada en la fabricación de cremas y jabones por sus propiedades emolientes.
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KATIUSKA SERRANO/CIUDAD CCS 

La naranja, una fruta nutritiva y soberana

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> En el territorio nacional se producen al año 423 mil toneladas de naranja > 90% del cultivo se usa para el consumo interno
En una casa de palma, piso y pared de tierra y con un patio lleno de muchos árboles de mandarinas, naranjas y toronjas se crió el Comandante Hugo Chávez en Sabaneta de Barinas.
“De ahí salía con mi carretilla llena de naranjas a venderlas en la barquillería”, relata el Líder de la Revolución Bolivariana en el libro Los Cuentos del Arañero. Es que así como se cultivaban los cítricos en la casa de su abuela Rosa Inés, se han producido desde hace muchos años estas frutas en Venezuela.
Los cítricos son los cultivos frutales más importantes en el mundo, ocupando la naranja el primer lugar en la producción.
La naranja, perteneciente a la familia de las rutáceas, se originó hace unos 20 millones de años en el sudeste asiático. Desde entonces ha sufrido modificaciones, a través de injertos, para que sea más resistente a plagas y enfermedades, así como al clima y a los suelos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que los mayores productores de esta fruta en el mundo son Brasil, Estados Unidos y México con casi 40% de la producción mundial.
En Venezuela existen aproximadamente 10 mil 400 unidades de producción de la fruta, concentrándose el mayor cultivo y rendimiento en Yaracuy y Carabobo.
El atlas VII Censo Agrícola de Venezuela reseña que estas entidades, que tienen buenas condiciones edafloclimáticas para el cultivo, agrupan 45% de la producción nacional.
De acuerdo al Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) el promedio nacional por hectárea es de unas 70 toneladas por año.
PRODUCTO DE CONSUMO INTERNO
Alrededor de 90% de las 423 mil 228 toneladas de naranjas producidas en el territorio venezolano se destina al consumo interno, mientras que el otro se exporta hacia Colombia y las islas del Caribe.
En el país se conocen algunas especies dulces de naranja como la valencia, la california y la criolla, que en su mayoría se utilizan para el consumo fresco.
Asimismo, esta fruta es usada por las industrias para la fabricación de concentrados, jugos, néctares, mermeladas y jaleas. Mientras que la naranja agria es utilizada para la extracción de aceites.
La Encuesta de Seguimiento al Consumo de Alimentos (ESCA), efectuada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), explica que para el primer semestre de 2014 39% de los hogares adquiría la naranja. Además, refleja que es la sexta fruta más consumida por los venezolanos.
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NUEVO MODELO ECONÓMICO
El Estado se ha dado a la tarea de reforzar el trabajo en el proceso de cultivo de la naranja.
Para ello el Ministerio para la Agricultura y Tierras y el Fondo para el Desarrollo Agrario Socialista (Fondas) han otorgado créditos a los productores del rubro, así como asistencia técnica y materiales con el fin de mejorar y aumentar la producción.
También se construyen espacios para incrementar el cultivo e impulsar un nuevo modelo de desarrollo económico productivo.
En el municipio Cocorote del estado Yaracuy, el Gobierno instala un centro de propagación para producir más de 164 mil plantas de naranjas sanas y con identidad genética.
El INIA y la Asociación de Fruticultores del Valle de Yaracuy (Afruvaya) son los encargados del proyecto, que contempla instalar 12 casas de cultivo en tres hectáreas de terreno.
Igualmente, el Gobierno Revolucionario ha adquirido empresas para fortalecer la producción nacional. Un ejemplo de ello es Lácteos Los Andes, adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Alimentación.
Esta empresa socialista ha disminuido en 20% la importación de concentrado y pulpas de frutas eincentiva 80% la producción nacional de naranjas.
El departamento agrícola organizó la red de productores libres y asociados y desarrolla un modelo de atención primaria a través de la instalación de siete Agrotiendas Venezuela, donde los trabajadores del campo consiguen los implementos necesarios para el avance del cultivo.
En 2015, Lácteos Los Andes procesó 42 millones 111 mil 989 litros en diferentes presentaciones y marcas con el sabor a la naranja sembrada en tierras venezolanas.
KARLA RON/CIUDAD CCS

El melón, fruta con potencialidad agrícola

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> Venezuela consume el 97% de lo que seproduce en todo el territorio nacional y el 3% es destinada a la exportación
Organizados en grandes pilones desde el más grande hasta el más pequeño, con un color naranja que es característico y su olor dulzón, el melón es una fruta apreciada y de gran consumo popular que suele tomar los mercados venezolanos desde enero hasta el mes de abril.
Venezuela posee grandes extensiones de tierra que presentan características favorables para el cultivo del melón, existiendo más de 4 mil hectáreas aptas, esparcidas en los estados Zulia, Falcón, Guárico, Anzoátegui, Bolívar, Lara y Portuguesa.
Esta fruta perteneciente a la familia botánica de las Cucurbitáceas y al género Cucumis, es denominada Cucumis melo.
El melón es el fruto de la melonera, la cual es una planta anual, herbácea, de porte rastrero o trepador, cuyo ciclo vegetativo se ve afectado principalmente por las temperaturas y por el tipo de cultivo que se utilice.
Pertenece a una familia que incluye unas 850 especies de plantas herbáceas que producen frutos generalmente de gran tamaño y protegidos por una corteza dura.
Su origen se sitúa en el sur de Asia, donde se pueden encontrar especies silvestres, aunque otras fuentes indican que puede proceder exactamente de Irán, desde donde se extendió hacia Egipto.
Las referencias de esta fruta que la vinculan con los egipcios datan del año 2400 antes de Cristo. Las culturas griegas y romanas lo hicieron popular en todo el Mediterráneo, pero fueron los navegantes de los siglos XVI y XVII quienes lo extendieron por América donde encontró muchos lugares con un clima propicio para su cultivo.
Los suelos donde se presente esta planta deben ser bien drenados, pero con capacidad de almacenamiento de agua y en climas cálidos y de baja humedad del aire, las zonas de abundante insolación y secas propician la calidad del fruto y los altos contenidos de azúcares y aroma.
PRODUCCIÓN DE MELÓN EN VENEZUELA
Actualmente, más del 53% de la producción mundial de melón se genera en China, aunque los principales países exportadores en el mundo son España y Costa Rica y los principales importadores son Estados Unidos e Inglaterra.
El cultivo de melón forma parte complementaria para la diversificación agrícola establecida en el nuevo modelo económico propuesto por el Gobierno Nacional.
Venezuela produce aproximadamente la tercera parte de lo que se genera en Suramérica, incluso por encima de Brasil, lo que permite que ocupe el 0,6% del volumen importado por Europa, así lo reseña el Atlas VII Censo Agrícola de Venezuela.
Según las exigencias edáficas y climáticas, la producción de este rubro está enfocada principalmente en las zonas áridas y las llanuras del estado Guárico y Portuguesa, que en conjunto representan el 76% de la producción nacional.
Entre las primeras cinco entidades de mayor producción en el país, los valores de rendimiento están por encima de las 22 mil toneladas por hectárea al año, a excepción del estado Portuguesa donde, pese a los volúmenes producidos, la producción se desarrolló de manera poco intensificada.
Aproximadamente el 97% de la producción nacional está dirigida para satisfacer la demanda interna del país y el 3% se destina a la exportación, principalmente hacia las islas del Caribe, Aruba y Curazao.
Al ser el melón una fruta comestible de agradable sabor, puede consumirse directamente como fruta o en forma de jugo.
Siendo el principal uso de cultivo el consumo fresco como alimento por sus vitaminas, minerales y otros elementos, razón por la cual el 65% de las unidades de producción agrícola destinan sus cosechas a los mercados mayoristas, el 47% a los intermediarios y, en menor porcentaje destinado a la industria, puede estar asociado al aprovechamiento de las propiedades medicinales de este fruto en el sector farmacéutico.
DE LA SEMILLA A LA FRUTA
En Venezuela no se producen semillas certificadas de melón, por lo tanto, el 77% de las unidades de producción agrícola que emplean semillas certificadas en sus cultivos utilizan semillas provenientes del exterior.
Las variedades de semillas más usadas en la producción de melón en el estado Falcón, para el mercado nacional son “Edisto, Canario, Piel de sapo y los híbridos Hy Mark, Durango y Ovación”, mientras que para la exportación usan los “híbridos Laguna, Hy Line y Galia”.
En otras regiones de Venezuela se utilizan además los cultivos “Araucano, Poc Slart e Ivon horse”.
PARTE DEL MODELO AGROALIMENTARIO
Para reimpulsar la exportación de frutas criollas, el Estado ha establecido la Empresa de Propiedad Social Pro paraguaná, zona certificada por instancias sanitarias internacionales para producir este rubro por la ausencia de la mosca de estas frutas.
Este centro que surgió luego de una inversión realizada por el Gobierno Nacional de 20 millones de bolívares, produce alrededor de 20 hectáreas frutales, entre las que se encuentra el melón como principal producto de consumo y distribución en todo el territorio nacional.
El Ministerio para la Agricultura y Tierras (MAT), el Banco Agrícola de Venezuela (BAV) y el Fondo para el Desarrollo Agrario Socialista (Fondas), han prestado apoyo necesario a los principales productores de este rubro que contiene alto grado nutricional.
Estos entes del Estado prestan a los productores venezolanos las tecnologías nuevas para la obtención de frutas, empleando la polinización de la flor para la posterior formación del fruto, el plástico que se coloca en el lugar del cultivo para evitar que el producto se manche, semillas y los insumos que se aplicarán durante el desarrollo del cultivo para lograr buenos resultados en las cosechas.
ALTO ÍNDICE NUTRICIONAL
Esta fruta que se presenta en forma esférica y muchas veces es ovalada o alargada, tiene un peso que oscila entre los 800 gramos hasta las 8 libras, es un alimento rico en vitaminas A, C, B1, B2, B3, B6 y E.
Los melones también contienen Potasio Magnesio, Sodio, Calcio, Hierro y Zinc, su ingestión puede ayudar a prevenir enfermedades degenerativas, enfermedades del corazón, la artritis, diabetes, hipertensión, reduce el colesterol, fortalece los glóbulos rojos, reduce manchas en la piel, estreñimiento, retención de líquidos y elimina las toxinas del cuerpo.
El Instituto Nacional de Nutrición (INN), establece que el melón es una fruta antioxidante y diurética por su composición, que es de 90% agua, por lo tanto posee un valor calórico muy bajo, por lo que es un alimento ideal en dietas para adelgazar.
Una rodaja de melón en el desayuno o en la merienda aporta más de la mitad de la cantidad diaria recomendada de vitamina C, por eso es que con ingerir dos rodajas, esto sirve para cubrir las necesidades en el cuerpo de esa vitamina.
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MARÍA TERESA ESPINOZA/CIUDAD CCS

La piña es una fruta de gran rendimiento

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> Desde el año 2000 la producción de este fruto ha experimentado un amplio margen de crecimiento > Anualmente se producen 500 mil toneladas 
La piña o ananá es una planta de la familia de las bromeliáceas. La producción de este rubro ocupa el tercer lugar en el mundo, mientras que en Venezuela es la sexta fruta vegetal después del arroz, la caña de azúcar y el plátano con una producción anual de aproximadamente 500 mil toneladas.
Entre las regiones productoras de piña en el país destacan Trujillo, Amazonas, Sucre, Monagas y Lara. Esta última concentra el mayor cultivo en los sectores de Bobares y Santa Inés con 79 mil 991 hectáreas.
Según datos estadísticos suministrados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), Venezuela es la décima segunda región con mayor cultivo de ananá en el mundo.
GÉNESIS DEL ANANÁ EN VENEZUELA
A pesar de lo riguroso que suele ser el cultivo de la piña tiene como ventaja su reproducción acelerada, debido a la resistencia que posee en su parte vegetativa, cuestión que le permite una larga prolongación hasta la comercialización. Esta ventaja fue aprovechada por los indígenas Caribes, quienes en el año 1565 localizaron una gran extensión de piña silvestre en las riberas del río Orinoco propagando el cultivo hacia Amazonas.
Para la década del noventa, este rubro experimentaba su pleno desarrollo. El mejoramiento de los aspectos económicos y productivos se dio a principios de 2000 cuando se produjo un alza en los precios de la fruta tropical. A esto se le suma las investigaciones y amplios procesos que permitieron la adaptabilidad a suelos pobres y condiciones climáticas.
CONSUMO DE PIÑA 
Según las estadísticas suministradas por el Instituto Nacional de Nutrición (INN), en promedio el consumo de piña por venezolano ha variado desde el año 1992 cuando apenas se consumía 3,1 kilogramo por año. Para 2014 este consumo se incrementó en 15,9 kilogramos anual per cápita.
El Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, en su Memoria y Cuenta correspondiente a 2014, señaló la existencia y disponibilidad de 473 mil 120 toneladas de piña solo para el consumo humano.
Es así como este ente gubernamental se propuso incrementar y ampliar la franja de producción de piña y sus distintas variedades en el país. Para ello designó a un grupo de servidores en los estados productores como Táchira, Trujillo y Lara para llevar a cabo el plan del Sistema Agroproductivo de Piña, a fin promover un nuevo paradigma en el cultivo del fruto.
A partir del intercambio de saberes colectivos se planificaron las acciones estratégicas que permitieron a los productores de piña de los estados involucrados el establecimiento de un sistema agrícola con prácticas sustentables y sostenibles en pro de la tierra. Expertos indicaron que anteriormente para la siembra de ananá se empleaban insumos químicos que generaron daños al sistema productivo, al ambiente y al ser humano.
CARACTERÍSTICAS DE LA PRODUCCIÓN
Debido a la producción casi doméstica de la piña, que además era manejada por pequeños agrícolas, la siembra de este rubro ha estado vinculada a una función social por constituir el sustento de numerosas familias.
En la Cuarta República la labor de los productores de piña, a pesar de contar con gran tradición en el cultivo, era poco valorada por el bajo nivel sociocultural que tenían quienes se dedicaban al cultivo de dicha fruta.
Esto es debido, en gran parte, a las condiciones de marginalidad de las áreas destinadas para esta labor, lo cual se convirtió en un factor determinante que se tradujo en insuficiente asistencia técnica y crediticia por parte del Estado.
La poca capacidad negociadora, la falta de organización y el bajo control que tenía el agricultor sobre su producción fueron elementos que limitaron la expansión de la piña en el país.
A pesar de que existía gran cantidad de productores de subsistencia, se insistía en manejar la producción y distribución desde el aspecto mercantilista, dejando de lado la diversificación que garantizaba la reproducción de la mano de obra para el desarrollo del cultivo.
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JENNIFER MATHEUS/CIUDAD CCS