lunes, 4 de agosto de 2014

Se nutre del bolivarianismo, el marxismo y el cristianismo El chavismo se propone plantarse como una ideología

El pensamiento chavista no comenzó en 1999, sino en 1978, en los cuarteles, aseguró Luis Reyes Reyes. Según la diputada María León, se trata de una corriente ideológica “indestructible”. El diputado Rodrigo Cabezas dice que las ideas de Chávez significan liberación y soberanía
La llegada de la Revolución, en 1999, marcó un hito en la historia política venezolana. El comandante Hugo Chávez, su impulsor, sentó las bases de un movimiento político que, en 15 años, ha dado mucho de qué hablar, tanto a favor como en contra.
Hoy, a más de un año de la desaparición física del líder bolivariano y a pocos días de haberse realizado el III Congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), la ideología chavista es analizada por distintos actores políticos.
Explica la diputada a la Asamblea Nacional por el estado Aragua, María León, que en los últimos 15 años, “el chavismo se ha convertido en una corriente ideológica indestructible, porque está afincado en las raíces indígenas, afroamericanas e incluso europeas”.
Entrevistada por el Correo del Orinoco, señaló que el chavismo como doctrina política “se alimenta del pensamiento universal y se proyecta al mundo con los cinco grandes objetivos históricos del Plan de la Patria”, que a su juicio, “es el programa que representa al proletariado en este momento”.
Refiere que, a diferencia de las distintas corrientes ideológicas existentes -que sintetizan una sola idea-, el chavismo, pese a su relativa corta existencia, conjuga diversos pensamientos.
“Se nutre del cristianismo, algo que es universal y se nutre del marxismo -la más revolucionaria de las teorías modernas- porque recoge el pensamiento revolucionario, no solo de Marx, sino de todos los marxistas del mundo”, detalló.
La también integrante de la dirección nacional del PSUV indicó que el chavismo “se nutre igualmente del amor, del humanismo y del bolivarianismo, logrando hacer de todos ellos un cuerpo doctrinario”, pero dice que además tiene una “asociación indisoluble” con la unidad cívico-militar que lo fortalece.
“Se trata entonces de un compendio de todo lo que ha aportado la humanidad en diferentes momentos históricos, que ahora está siendo tomado de manera creadora para hacer avanzar al pueblo venezolano”, resumió.

DOCTRINA COMO LEGADO

“Se trata entonces de un compendio de todo lo que ha aportado la humanidad en diferentes momentos históricos, que ahora está siendo tomado de manera creadora para hacer avanzar al pueblo venezolano”. María León
Recalcó que el líder bolivariano tenía una concepción distinta de lo que significaba gobernar una nación como Venezuela: “Él innovó mucho, pero no pudo cambiar todo porque pesan todavía sobre nosotros siglos de sociedades de clases y de gobiernos opresores”.
Parte del legado que dejó al país, argumenta, fue su doctrina política. “Cuando él se da a conocer a nuestro pueblo, habla del árbol de las tres raíces; Bolívar, Rodríguez y Zamora, después amplía con Miranda y Sucre, yo le he agregado a Urdaneta”, rememoró.
Con toda esa visión patriótica, a su juicio, el líder revolucionario “nos acercó al pensamiento político de los fundadores de la República”. Otro aspecto de la doctrina chavista, refiere, es el antiimperialismo: “No puede entender la Patria ni defenderla quien no sabe que su principal enemigo es el imperialismo norteamericano”.
Dijo que tampoco puede desarrollarse la patria si no se piensa en los seres humanos, en los hombres y en las mujeres del pueblo. “Por eso el comandante planteó el socialismo, pero para que ese socialismo se ajustara a nuestros tiempos, él le añadió el feminismo”, acotó.
La militante revolucionaria señala que para poder desarrollar a plenitud este planteamiento ideológico y practicar su doctrina, Chávez dejó instrumentos infalibles como la Constitución y el Partido Socialista Unido de Venezuela.

LIBERACIÓN Y SOBERANÍA

Así como para Nicaragua y Argentina Cesar Augusto Sandino y Juan Domingo Perón, respectivamente, significaron liberación y soberanía, el pensamiento de Hugo Chávez también comenzó a significar lo mismo para Venezuela y América Latina.
La reflexión fue realizada por el diputado al Parlamento Latinoamericano Rodrigo Cabezas, quien además dijo al Correo del Orinoco que las ideas del líder bolivariano “rescataron la posibilidad de que la nación sintiera que puede ser independiente y soberana”.
“Siempre se hablará del chavismo como el impulsor del protagonismo popular, porque Chávez rompió esquemas, se comunicó directamente con el pueblo para darle protagonismo”. Rodrigo Cabezas
El vocero, quien también forma parte de la dirección nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela, señaló que este planteamiento se ha concretado en términos de una política interna de control sobre nuestras materias primas.
“Eso fue lo que estratégicamente el presidente Chávez llamó la conquista de la cima, que consistió en controlar, administrar y vender como quisiéramos nuestra riqueza petrolera, y desde esa perspectiva arranca la raíz del pensamiento chavista”, asintió.

LEGADO IMPERECEDERO

Desde la perspectiva teórica, refirió, Hugo Chávez deja un legado ideológico que va a ser imperecedero: “Siempre se hablará del chavismo como el impulsor del protagonismo popular, porque Chávez rompió esquemas, se comunicó directamente con el pueblo para darle protagonismo”.
Precisó que el líder revolucionario “no se quedó en una retórica populista”, como pudieran decir algunos de sus enemigos para atacar su imagen, “sino que trató de concretar -con modificaciones legales a la estructura del capitalismo venezolano- la creación en el 2005 de los Consejos Comunales”.
Luego, acotó, con el impulso a las comunas entre los años 2009 y 2010, buscaba darle forma a la tesis política que el mismo diseñó, de darle más poder al pueblo, para que este tomara las riendas de su propio destino.
“De esta manera, a través de diversos mecanismos legales, pudo darle concreción a lo que en la Constitución se estableció como la democracia protagónica y participativa”, apuntaló.
A su parecer, ese hecho “obliga a que las fuerzas populares de izquierda -de aquí a 100 años- sean profundamente democráticas, participativas, protagónicas y la antítesis de cualquier formación político-partidista, burocrática y cogollera”.

INTEGRACIÓN SIN RETÓRICA

Otro legado importante que según el parlamentario va a quedar inscrito en la historia que está por venir, es el referido al pensamiento integrador del comandante, el cual nace de su condición de bolivariano.
“Al tratar los planteamientos integracionistas, su postura tampoco fue retórica, ya que en 14 años hizo un inmenso esfuerzo por que la unidad regional se concretara”, manifestó.
Prueba de ello, esgrime, fue la posibilidad de reunir a toda América Latina y el Caribe en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), acción que, de acuerdo con el diputado, “en el tiempo histórico que viene se registrará como un hecho inédito del siglo XXI”.
También fue obra de Chávez el ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur) y el surgimiento de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) “como un intento de integración de los pueblos, más que de los gobiernos”, añadió.
El tema de la integración, aduce el dirigente político, es clave para cualquier diseño político-ideológico que puedan plantarse de aquí en adelante la izquierda y las fuerzas populares y revolucionarias de América Latina. “Todo esto le da sentido paradigmático al pensamiento de Chávez como una referencia teórica a seguir y a profundizar”, sintetizó.

MÁS DE TRES DÉCADAS

El chavismo como corriente de pensamiento político e ideológico comenzó en los cuarteles desde el año 1978, aproximadamente, reveló Luis Reyes Reyes, oficial retirado de la Fuerza Aérea Venezolana e integrante del grupo insurgente que participó junto a Hugo Chávez en el alzamiento del 4 de febrero de 1992 contra el expresidente Carlos Andrés Pérez.
“Fue en esa época cuando empezamos a conversar sobre una nueva manera de ver la realidad social venezolana y las perspectivas que pudieran haber en el país para garantizar felicidad y bienestar a la gente”, manifestó, al ser consultado por el Correo del Orinoco.
Dijo que esa inquietud surgió tras observar las malas condiciones en las que vivían muchas personas, quienes tenían acceso limitado a la educación y la salud, entre otros sectores. Por ello considera que el chavismo tiene como base el sentimiento y el amor por la gente.
“De ahí nació esa preocupación de Chávez por emplear una gran parte de su tiempo en diseñar los planes y las estrategias para poder llegar algún día a direccionar las aspiraciones y esperanzas de la gente”, reseñó.
Recuerda que, en el año 1995, el dirigente revolucionario se lanza a las calles y comienza a fortalecer su presencia públicamente al presentar una serie de propuestas “que nunca cambiaron y que, con el pasar de los años, en la medida que fue avanzado la Revolución, se pusieron en práctica”.
Parte de esas propuestas, destaca, pueden verse reflejadas hoy en día en el Libro Azul de Hugo Chávez, texto que, de acuerdo con el vocero, “ha servido de fundamento para los planes de desarrollo socialista de la nación”.
En tal sentido, el militante socialista afirma que el pensamiento de Chávez “tuvo vigencia ayer, tiene vigencia hoy, porque ha sido madurado por todo un pueblo que ha sabido interpretarlo, y tendrá vigencia mañana”.

EVOLUCIÓN PROGRESIVA

Reyes Reyes, quien pertenece al equipo de la dirección nacional del PSUV y fue ministro del Gobierno Bolivariano en distintas carteras, afirma que la importancia del chavismo en la actualidad también radica en la forma como ha ido evolucionando.
“Su conformación no partió de una idea concebida, sino que el movimiento fue creciendo desde las bases, con sus errores, con sus debilidades y con sus fortalezas”, expresó.
Tomando en cuenta ese antecedente, reconoce que esta corriente política “no podrá ser derrotada”, ya que para lograrlo tendrían que sacar de la mente del pueblo el pensamiento de Chávez y, a su parecer, “eso ya es imposible”, porque su mensaje se ha ido transmitiendo de generación en generación. “Uno lo ve cuando los niños hablan, cuando los jóvenes hablan”, justificó.

MOVIMIENTO POLÍTICO

Para el historiador y secretario político del partido opositor Acción Democrática (AD), Pedro Benítez, “más que una corriente ideológica de pensamiento, el chavismo es un movimiento político y popular”.
En declaraciones ofrecidas al Correo del Orinoco, señaló que “el chavismo nunca ha tenido muy claro en cuál de las grandes corrientes de pensamiento está encausada su propuesta ideológica, si dentro del marxismo, o del socialismo en sus distintas acepciones, la social democracia, la democracia cristiana o el liberalismo”.
Dijo que “parte de su problema político interno tiene que ver precisamente con eso”. En lo ideológico, acota, “la palabra escrita es muy importante”. De hecho refiere que una de las razones por las cuales el marxismo sigue siendo una corriente de referencia, es porque Karl Marx y Federico Engels dejaron como legado los tomos de El Capital.
Lo mismo sucedió con Eduard Bernstein en la socialdemocracia y en las otras grandes corrientes de pensamiento, agregó. No obstante, asegura que como líder de la Revolución Bolivariana, “más allá de su discurso, Hugo Chávez no dejó una obra escrita importante”.
A su parecer, el chavismo puede ser evaluado a través de dos vertientes: Desde el punto de vista del arrastre popular, apuntó que hay un liderazgo, “porque sin duda alguna Chávez ha sido uno de los líderes más importantes que ha tenido Venezuela en el siglo XXI”.
Por otra parte, indicó que desde el punto de vista de su gestión como gobernante, “hay un balance negativo, particularmente en el área social, ya que no se puede sostener la redistribución de la renta petrolera si no hay producción”, teoría que, según comenta, los propios marxistas han explicado bien.
“Lo que se ha visto en los últimos 15 años fue una caída muy importante del aparato productivo, cuya administración puso toda su fe en la redistribución de la renta petrolera, hasta que -como era previsible- esta no iba a poder dar para más, y Maduro con sus fallas y sus errores está tratando de sobrellevarlo”, esgrimió.
Benítez, quien además se desempeña como profesor universitario y coordinador de políticas públicas en la opositora Mesa de la Unidad (MUD), ve al chavismo en este momento como un “movimiento personalista que fue inspirado y motorizado por la lealtad y la fe hacia un individuo en particular”.

AMBIGÜEDAD INTERNA

El analista insiste en que el chavismo ha subsistido en medio de una “gran ambigüedad” que se ha hecho evidente, incluso, desde que algunos integrantes del sector castrense insurgieron en el seno de las Fuerzas Armadas.
“Tuvimos hombres como Jesús Urdaneta Hernández entre los militares golpistas del 4 de febrero de 1992, y creo que nadie está tan alejado de la izquierda como Urdaneta Hernández”, aseveró.
Además comentó que “hay gente que participó en la represión contra el movimiento guerrillero en el caso de Cantaura, durante los años 80 en Anzoátegui, que hoy son diputados del PSUV por ese estado”.
Criticó, en ese sentido, que el partido de Gobierno “tiene a personas que no poseen formación ideológica ni trayectoria en la izquierda, junto a otras que si vienen del socialismo más radical”, lo que a su juicio representa una “gran contradicción”.
Según Benítez, “Chávez no buscó definirse ideológicamente porque eso implicaba una exclusión, y como su proyecto era hegemónico siempre trató de reunir la mayor cantidad de personas posible, de modo que ese fue un proyecto montado para él, y al no estar él, este pierde un eje fundamental”.

PARTICIPACIÓN MILITAR

Dice el vocero opositor que, a su juicio, uno de los errores de Chávez fue haber inmiscuido a los militares en la diatriba política: “Uno no puede debatir con una persona que esté armada, porque no estaría en las mismas condiciones, ellos siempre van a tener la ventaja de imponer su punto de vista y ahí es cuando la democracia se quiebra”.
Afirmó que al principio del proceso revolucionario, cuando no existía el Partido Socialista Unido de Venezuela, “él trató hacer de sus camaradas de armas una especie de partido político, entonces la administración pública se militarizó”.
Luego, prosiguió, “algunos de esos militares lo traicionaron y trataron de derrocarlo en el golpe de abril, pero el mal queda ahí, que es la excesiva participación de militares activos en la política”, hecho que, de acuerdo al experto, también se ha suscitado en América Latina y que en su opinión “ha sido nefasto”.
Para el docente, es contraproducente que se asocie a las Fuerzas Armadas con el chavismo y el bolivarianismo, “porque el día que aparezca un militar o un alto mando diciendo que no es chavista ni bolivariano, lo van a considerar un subversivo contra el orden constitucional”.
Si eso llegara a suceder, afirma que “la principal víctima va a ser el presidente Nicolás Maduro, que es un civil”. A su juicio, “esa estrategia le pudo haber funcionado a Chávez, pero no a Maduro”.

FUERZA IMPORTANTE

El historiador considera que es muy difícil determinar a ciencia cierta si en un futuro próximo el chavismo pueda fortalecerse como corriente política: “El peronismo lo logró en Argentina, pero el varguismo no pudo en Brasil, habría que esperar a ver qué sucede con el chavismo en Venezuela”.
Señaló que si este no constituye realmente una “alternativa válida” para superar la pobreza, generar mayor crecimiento económico y mayores oportunidades para todas y todos, “la sociedad intentará buscarla por otros medios”.
Bajo esa óptica, estima que la opción revolucionaria “seguiría siendo una fuerza política muy importante, aunque no hegemónica”, como lo es hoy en día. “El enorme predominio político que tiene en este momento, con 20 gobernaciones, más de 290 alcaldías y una gran mayoría en la Asamblea Nacional, es imposible que lo conserve a futuro”, sentenció.

NO HABRÁ ALIANZAS

Pedro Benítez no avizora alianzas políticas entre el chavismo y la oposición: “No creo que eso ocurra, por lo menos en mi partido, que es Acción Democrática, eso está totalmente descartado”.
Esgrime que si en el país rigiera una “democracia normal”, esa sería una posibilidad que no habría que descartar, “pero como una de las bestias negras del chavismo es Punto Fijo, el pacto de encuentro entre fuerzas políticas con ideologías y programas distintos en torno a un mismo propósito, eso no va a suceder”.
Ese tipo de acuerdos, en criterio del representante de AD, “sería visto por las bases del chavismo como una traición, incluso autodestructiva”, lo que a su juicio “los llevaría a un callejón sin salida”.
Dice el analista que “la única manera de que este país sea viable es que las fuerzas políticas nos pongamos de acuerdo para lograr unas normas de convivencia, sino vamos a seguir por el despeñadero”.
T/ Héctor Escalante
F/ María Isabel Batista

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