sábado, 25 de noviembre de 2017

¿La Próxima Crisis Económica? Capitalismo Digital y Estado Policiaco Global William I. Robinson

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La clase capitalista transnacional está invirtiendo miles de millones de dólares en la rápida digitalización del capitalismo global como salida para el excedente de su capital acumulado, a la vez que busca nuevas oportunidades de inversión en la construcción de un Estado policiaco global.  ¿Pero será suficiente la rápida expansión de estos dos sectores de la economía global para evitar otra crisis catastrófica?

Los datos económicos internacionales señalan, más bien, que la economía global está al borde de otro colapso.  Las condiciones estructurales subyacentes que desataron la Gran Recesión de 2008 siguen vigentes mientras la nueva ronda de reestructuración de la economía global ya en marcha tenderá a agravar las mismas.  Estas condiciones incluyen niveles sin precedente de desigualdad, de endeudamiento público y privado, y de especulación financiera.  El detonante de una nueva crisis podría ser el estallido de la burbuja bursátil, sobre todo en el sector tecnológico, el impago de la deuda pública o de los hogares, o el estallido de una nueva conflagración militar internacional.

El débil crecimiento económico se ha mantenido desde 2008 gracias a los instrumentos monetarios tales como la “facilitación cuantitativa” y los rescates financieros, junto con una escalada de deuda de consumo, una oleada de inversión especulativa – sobre todo en el sector tecnológico – y niveles cada vez mayores de especulación financiera en el casino global.  Sin embargo, ahora los bancos centrales están llegando a los límites de los instrumentos monetarios.

En Estados Unidos, que desde hace tiempo ha servido de “mercado de última instancia” para la economía global, la deuda de los hogares está en su nivel más alto de su historia desde la postguerra.  Los hogares estadounidenses en 2016 debían casi $13 billones de dólares en préstamos estudiantiles, deuda de tarjetas de crédito, prestamos automovilísticos, e hipotecas.  En casi todos los países de la OCDE la relación de ingresos a la deuda de los hogares se mantiene en niveles históricos y ha seguido en franco deterioro desde 2008.  El mercado global de bonos – un indicador de la deuda total gubernamental a nivel mundial – se ha disparado desde 2008 y ahora rebasa los $100 billones.

Mientras tanto, la brecha en la economía real y el “capital ficticio” se ensancha cada vez más mientras la especulación financiera se convierte en una espiral fuera de control.  El producto mundial bruto, es decir, el valor total de los bienes y servicios producidos a nivel mundial, era de $75 billones en 2015, mientras la especulación en monedas ascendió ese año a $5.3 billones al día y el mercado global de derivados se estimó en unos alucinantes $1.2 trillones.  Los más previsores entre la élite transnacional han expresado una creciente preocupación sobre la fragilidad de la economía global y el espectro del estancamiento crónico a largo plazo.  El ex-funcionario del Banco Mundial y de la Tesorería estadounidense, Lawrence Summers, advirtió el año pasado del “estancamiento secular” en la economía global, la que “ha entrado en territorio desconocido y peligroso”.  Sin embargo, estas élites no están dispuestas a reconocer el telón de fondo del malestar económico, como es el problema insoluble del capitalismo, la sobre-acumulación.

La Sobre-Acumulación: Talón de Aquiles del Capitalismo

La economía global sigue adoleciendo del talón de Aquiles del capitalismo: la sobre-acumulación.  La polarización de los ingresos y la riqueza es endémica al capitalismo ya que la clase capitalista posee los medios de producir la riqueza y por ende se apropia en forma de ganancia la mayor cuota de la riqueza que produce colectivamente la sociedad.  Si los capitalistas no pueden vender (o “descargar”) los productos de sus plantaciones, fábricas, y oficinas, no pueden sacar ganancia.  Esta polarización, si no se controla, resulta en crisis – en estancamiento, recesiones, depresiones y convulsiones sociales.

Al lanzarse a la globalización desde los 1970 y en adelante, la emergente clase capitalista transnacional, o CCT, logró eludir la intervención estatal en el mercado capitalista y socavar los programas redistributivos que habían sido establecidos a raíz de la Gran Depresión de 1930.  La CCT promovió una vasta reestructuración neo-liberal, la liberalización comercial y la integración a la economía mundial.  Las políticas públicas han sido reconfiguradas mediante la austeridad, los rescates, los subsidios corporativos, el endeudamiento gubernamental y el mercado global de bonos, todo lo que permite al Estado efectuar el traslado directo o indirecto de la riqueza de las clases trabajadoras a la CCT.

El resultado ha sido niveles sin precedente de desigualdad global que, lejos de disminuirse, se han disparado a un ritmo asombroso desde 2008.  De acuerdo con la agencia pro-desarrollo Oxfam, el uno por ciento de la humanidad controla más de la mitad de la riqueza del mundo y el 20 por ciento más rico posee el 94.5 por ciento de esa riqueza, mientras el restante 80 por ciento tiene que conformarse con tan solo el 5.5 por ciento.  Dada esta extrema concentración de la riqueza, el mercado global no puede absorber la producción de la economía global.  La Gran Recesión de 2008 marcó el inicio de una nueva crisis estructural de sobre-acumulación.  Las corporaciones están inundadas de efectivo pero no tienen oportunidades de invertir ese efectivo rentablemente.  Las ganancias corporativas se dispararon a raíz de la crisis del 2008 y han llegado a niveles casi record al mismo tiempo que los niveles de inversión corporativa han disminuido.

En la medida que se va acumulando este capital no invertido, crecen enormes presiones para encontrar salidas para descargar el excedente.  El Trumpismo en Estados Unidos refleja una respuesta ultra-derechista a la crisis mundial que abarca un neo-liberalismo autoritario al lado de una movilización neo-fascista de los sectores descontentos, y a menudo nativistas, de la clase obrera.  Sin embargo, este neo-liberalismo represivo termina con restringir aún más el mercado y por lo tanto agrava la crisis subyacente de sobre-acumulación.

La CCT se ha dirigido a dos salidas para descargar el excedente.  Una es la acumulación militarizada.  Las guerras contra las drogas y el terrorismo, la construcción de los muros fronterizos, la expansión de los complejos prisión-industrial, los regímenes de deportación, los aparatos policiacos, militares y de seguridad, se convierten en fuentes importantes de generación de ganancias promovidas por el Estado.  El presupuesto del Pentágono se incrementó en un 91 por ciento en términos reales entre 1998 y 2011, mientras las ganancias de la industria militar casi se cuadruplicaron durante este período.

He aquí una convergencia alrededor de la necesidad política que tiene el capitalismo global para el control social y la represión, y su necesidad económica de perpetuar la acumulación frente al estancamiento.  Poniendo al lado la cada vez mayor retórica guerrerista de Trump, existe un impulso intrínseco hacia la guerra del rumbo actual de la globalización capitalista.  Históricamente las guerras tienden a sacar al sistema capitalista de la crisis mientras también sirven para desviar la atención de las tensiones políticas y de los problemas de la legitimidad.

La Digitalización del Capitalismo Global

La otra salida ha sido una nueva oleada de especulación financiera en los años recientes, sobre todo en el sobrevalorado sector tecnológico.  El sector tecnológico está ahora en la vanguardia de la globalización capitalista e impulsa la digitalización de la economía global en su conjunto.  Karl Marx declaró en El Manifiesto Comunista que “todo lo sólido se esfuma al aire” frente al ritmo vertiginoso de cambio causado por el capitalismo.  La economía mundial ahora está en el umbral de otro período de reestructuración masiva.  En el núcleo de esta reestructuración está la economía digital basada en una tecnología informática más avanzada, en la recolección, el procesamiento y el análisis de los datos, y en la aplicación de la digitalización a todos los aspectos de la sociedad global, incluyendo la guerra y la represión.

La tecnología de la computación y la informática introducida por primera vez en los años 1980 proporcionó la base tecnológica original para la globalización.  La primera generación de la globalización desde esa década y en adelante consistió en la creación de un sistema globalmente integrado de producción y finanzas, mientras la digitalización más reciente y el surgimiento de las “plataformas” han facilitado una muy rápida transnacionalización de los servicios.  Ya para 2017, los servicios representaron el 70 por ciento del total del producto bruto mundial.  Las plataformas se refieren a las infraestructuras digitales que posibilitan la interacción entre dos o más grupos.  En la medida que la actividad económica depende cada vez más de las plataformas, el sector tecnológico se vuelve cada vez más estratégico al capitalismo global.  La digitalización y la transnacionalización de los servicios ahora pasan a ocupar el centro de la agenda capitalista global.

En años recientes ha habido otra oleada del desarrollo tecnológico que nos ha llevado al umbral de la “4ra revolución industrial”, basada en la robótica, la impresión en 3D, el Internet de los Objetos, la inteligencia artificial (IA), el aprendizaje automático, la bio- y nanotecnología, la computación cuántica y en nube, nuevas formas de almacenamiento de energía, y los vehículos autónomos.  Si bien el sector tecnológico que impulsa esta nueva revolución constituye solamente un pequeño porcentaje del producto bruto mundial, la digitalización abarca la economía global en su totalidad, desde la manufacturera y las finanzas a los servicios, y tanto en el sector formal como en el informal.  Está en el mero eje de todos los procesos relacionados con la economía global, desde el control y la subcontratación de los trabajadores y la flexibilización de los procesos productivos, hasta los flujos financieros globales, la coordinación de las cadenas de suministro, subcontratación y tercerización, mantenimiento de registros, comercialización (“marketing”) y ventas.

En su estudio Platform Capitalism, el politólogo Nick Srnicek muestra como los inversionistas institucionales, sobre todo los muy especulativos fondos de cobertura y mutualistas, colocaron miles de millones de dólares en el sector tecnológico desde la Gran Recesión del 2008.  El sector tecnológico se convirtió en una enorme salida para el capital no invertido frente al estancamiento.  La inversión en este sector pasó de $17 mil millones en 1970, a $65 mil millones en 1980, y luego a $175 mil millones en 1990, a $496 mil millones en 2000, y a $654 mil millones en 2016.  Un puñado de compañías norteamericanas de tecnología absorbió enormes cantidades de efectivo por parte de los financieros desesperados por encontrar nuevas oportunidades de inversión rentable.  En 2017, Apple había acumulado $262 mil millones de dólares de reserva, mientras Microsoft registró un total de $133 mil millones de reserva, Alphabet (la sociedad matriz de Google) tuvo $95 mil millones, Oracle tuvo $66 mil millones, etcétera.

Los defensores del actual orden dominante aducen que la economía digital generará trabajos altamente adiestrados y bien pagados y que resolverá los problemas de la polarización social y el estancamiento.  Pero todo indica todo lo contrario: la economía digital acelerará la tendencia hacia un cada vez mayor desempleo y subempleo junto con una mayor ampliación del empleo precario y casual.  Estamos a punto de ver la aniquilación digital de mayores sectores de la economía global.  Cualquier cosa puede ser digitalizada y toda cosa será sometida a la misma.  La automación se extiende actualmente de la industria y las finanzas a todas las ramas de los servicios, aun a la comida rápida y a la agricultura, en la medida que los miembros de la CCT buscan bajar los salarios y ganarle a la competencia.  Se espera que la automación incluso reemplace a mucho trabajo profesional, tales como los abogados, los analistas financieros, los médicos, periodistas, contadores, evaluadores de riesgos, y los bibliotecarios.

En Estados Unidos el incremento neto de puestos de trabajo desde 2008 ha sido casi exclusivamente de acuerdos laborales inestables y mal remunerados.  En Las Filipinas un ejército de 100,000 trabajadores subcontratados ganan unos cientos de dólares mensuales para revisar el contenido de los medios sociales tales como Google y Facebook y en el almacenamiento en la nube para borrar imágenes ofensivas.  Pero aun ellos serán reemplazados por la tecnología digital, al igual que millones de trabajadores que laboran alrededor del mundo en los centros de llamadas, en el ingreso de datos, y en software.

La Guerra Digital y el Estado Policiaco Global

La digitalización hace posible la creación de un Estado policiaco global.  En la medida que dicha digitalización resulta en una mayor concentración de capital y agudiza la polarización, los grupos dominantes recurren a la aplicación de las nuevas tecnologías de control social de masas frente a la resistencia entre los precarizados y los marginados.  La función dual de acumulación y del control social se realiza con la militarización de la sociedad civil y la mezcla entre la aplicación militar y civil del armamento avanzado, sistemas de rastreo, de vigilancia, y de seguridad.  El resultado es una permanente guerra de baja intensidad contra las comunidades en rebeldía mientras los teatros de conflicto se extienden de las zonas activas de guerra hacia las localidades urbanas y rurales en todo el mundo.

Los nuevos sistemas de guerra y de represión hechos posibles por una digitalización más avanzada incluyen armamento automático impulsado por la IA, tales como los vehículos no tripulados de ataque y transporte, los soldados robot, una nueva generación de super-drones (aviones no tripulados), fusiles microondas que inmovilizan, ataque cibernético y guerra informática, identificación biométrica, extracción estatal de datos, y la vigilancia electrónica global que permite el rastreo y control de cada movimiento.  La acumulación militarizada y acumulación por represión – desde ya un eje mayor del capitalismo global – podría llegar a ser cada vez más importante en la medida que se fusiona con las nuevas tecnologías de la cuarta revolución industrial, no solo como un medio para mantener el control sino también como salida ampliada para el excedente acumulado que permite aplazar el colapso económico.

En este contexto, el surgimiento de la economía digital parece fusionar tres fracciones de capital alrededor de un proceso integral de especulación financiera y acumulación militarizada en el cual la CCT está descargando miles de millones de dólares en excedente de capital acumulado mientras apuestan en las oportunidades de inversión que ofrece un Estado policiaco global.

El capital financiero proporciona el crédito para la inversión en el sector tecnológico y en las tecnologías del Estado policiaco global.  Las empresas de tecnología desarrollan y proporcionan las nuevas tecnologías que ahora constituyen el eje de la economía global.  Desde que el denunciante de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, Edward Snowden, habló públicamente en 2013, ha salido a la luz un torrente de revelaciones acerca de la colusión entre las empresas gigantescas de tecnología y el gobierno norteamericano y otros gobiernos en pos de la construcción de un Estado policiaco global.  Y el complejo militar-industrial-seguridad aplica esta tecnología en la medida en que se vuelve una salida para canalizar el excedente y hacer ganancia mediante el control y la represión de las poblaciones rebeldes.

La crisis estructural del capitalismo en los 1970 lanzó el mundo al camino de la globalización neoliberal.  El reventón de la burbuja dot-com en 2000 arrojó al mundo a una recesión.  El estallido de la burbuja hipotecaria en 2008 desató la peor crisis económica desde los 1930.  Todo indica ahora que el actual boom en el sector tecnológico está generando una nueva burbuja que podría resultar en otra crisis cuando se reviente, quizás de manera conjunta con impagos de la deuda.  La próxima Gran Recesión probablemente cementará esta fusión de la economía digital con el Estado policiaco global, si es que no hay un cambio de rumbo impuesto sobre el sistema por la movilización de masa y la lucha popular desde abajo.

William I. Robinson es Profesor de Sociología, Universidad de California-Santa Bárbara.
https://www.alainet.org/es/articulo/189343

Cuba Español Fidel: raíz y perseverancia de unas convicciones

fidel castro
El pensamiento y acción de Fidel Castro tienen orígenes en la historia liberacionista y revolucionaria cubanas, y proyecciones en las expectativas del Tercer Mundo en general y de Latinoamérica en particular. En lo que toca al primer aspecto, las iniciativas plasmadas en el asalto al cuartel Moncada, el desembarco del Granma y la guerra de liberación nacional, desde la Sierra Maestra hasta La Habana, lo demuestran tempranamente, una y otra vez.

El Moncada y el Granma no resultaron de dos concepciones diferentes, la segunda en remplazo de la anterior, sino sucesivas soluciones tácticas a la misma idea estratégica. Y ambas con cercanos precedentes en la historia política del país.

Antes del golpe de Estado y la tiranía de Fulgencio Batista, ya el desgreño de la democracia corrupta impuesta por la intervención estadunidense de 1898 había enterrado el proyecto liberacionista y revolucionario de José Martí, aumentado la miseria y convertido al país en una neocolonia norteamericana. Con eso ella se había ganado la decepción y repudio de la mayor parte del país.

Ya entonces la joven generación que celebró el centenario del natalicio de Martí se agitaba en el “movimiento”, la pluralidad de grupos espontáneos que discutían cómo rehacer y adecentar al país. Tras el golpe, asqueados por la cobardía y el oportunismo de los políticos y sus partidos ante Batista, esos grupos pasaron a debatir cómo y para qué deshacerse del tirano y sus cómplices. No tenía sentido correrse el riesgo de combatir a los golpistas para volver a lo mismo.

Fidel, al inicio como estudiante y luego como joven abogado, lideraba uno de los mayores de esos grupos, el más organizado y militante. De ahí surge la idea de que superar esa situación exigía una revolución orientada a dos fines: recuperar el proyecto martiano de liberación nacional y democracia radical, y realizar reformas sociales de fondo. Hacer esa revolución por los medio institucionales existentes antes del golpe era impensable, y después del mismo era imposible. Había que hacerlo a través de un alzamiento que culminase en una rebelión nacional para remplazar al régimen político existente.

No era la primera vez que una joven generación cubana se planteaba ese problema. También lo había enfrentado Martí, quien convocó a “la guerra necesaria”, desembarcó con una expedición revolucionaria y cayó en combate alentando ese proyecto. Como a su vez lo hicieron los revolucionarios enfrentados a la dictadura de Gerardo Machado ‑‑“el asno con garras”‑‑ que encabezaron la efímera revolución de 1933, igualmente frustrada por la injerencia del gobierno de Washington con la complicidad de Batista.

La iniciativa de Fidel y su grupo requería entrenarse, obtener armas, iniciar un levantamiento y crear una fuerza guerrillera. Nada demasiado sorprendente, sino la reanudación de un esfuerzo: los abuelos de la generación del centenario martiano fueron mambises o colaboradores de la guerra mambisa, y sus padres habían sido participantes o simpatizantes de la revolución del 33.

¿Cómo dotarse de medios? El plan de atacar un cuartel importante para tomarle las armas, en una ciudad susceptible de apoyar al movimiento y además situada en una zona apropiada para replegarse a las montañas e iniciar una guerrilla con apoyo urbano y campesino por si solo llevo a decidir el objetivo: Santiago de Cuba, capital de la entonces provincia de Oriente, de antiguas tradiciones revolucionarias y sede del cuartel Moncada.

La operación debía organizarse en secreto desde La Habana, provincia originaria de la mayoría de los integrantes del grupo. La parte más difícil del plan se cumplió escrupulosamente: seleccionar a los participantes, entrenarlos, buscar armas, trasladarlos de La Habana al otro extremo del país, reunirlos en un punto desde donde moverse al punto el combate. Las armas, conseguidas sin posible cooperación de políticos con recursos, eran modestas, mayormente rifles y escopetas de cacería, de poco calibre y alcance. Por lo tanto, el factor sorpresa era esencial. Para contribuir a lograrlo el asalto al cuartel se realizó en la madrugada de una noche del carnaval, y los atacantes se disfrazaron de sargentos del ejército.

No obstante, un par de incidentes fortuitos frustró ese factor. No es aquí el lugar donde analizar el resto de esa operación ni las causas de su derrota. Al cabo de los años, el examen objetivo de lo actuado hace concluir que, en sus circunstancias, era de un buen plan. Si el grupo hubiese tenido algo más de experiencia operativa habría triunfado.

Como sabemos, ese revés costó numerosas víctimas, en su mayoría prisioneros asesinados después del combate. Algunos de los muchachos lograron escapar con ayuda de la población. Otros fueron apresados después de que la ciudad y los medios de comunicación se alertaron, así que sobrevivieron presos y fueron a juicio, donde denunciaron los crímenes del régimen. Sobre todo Fidel, cuyo inteligente alegato ante el tribunal se convirtió en La historia me absolverá, que enseguida se constituyó en el llamado a la Revolución y su propuesta de gobierno.

En los siguientes años las movilizaciones por la libertad de los presos políticos y la amnistía a los moncadistas lograran su liberación. Fidel y sus compañeros constituyeron el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, al que se unieron numerosos jóvenes de los demás grupos revolucionarios, incluido el que Frank País lideraba en Oriente, que en la siguiente etapa desempeñaría un relevante papel en la guerrilla urbana y el apoyo de las ciudades a los combatientes del futuro Ejército Rebelde.

Luego del Moncada, quedó descartado repetir esa opción, pero el siguiente objetivo se mantuvo. Acosado por el régimen, Fidel se exilió en México, donde ya se encontraba en grupo de moncadistas y otros revolucionarios. Con ellos organizó la expedición del Granma, cuyo desembarco en el Oriente iniciaría la guerrilla que, con su crecimiento urbano y campesino formó el Ejército Rebelde y protagonizó la guerra de liberación nacional. Tampoco hay espacio aquí para examinar la evolución sociopolítica y militar de esa guerra, en la cual un ejército profesional de 100 mil hombres, bien entrenado y equipado por Estados Unidos, ocho años después del Moncada fue derrotado por una fuerza popular que ‑‑con amplio apoyo social‑‑ en su mayor momento llegó a sumar unos mil quinientos milicianos.

¿Cómo explicar que en esos años la sociedad cubana, luego de medio siglo de penetración cultural norteamericana, de corrupción interna y destrucción de los valores nacionales, asimilara acontecimientos como los del Moncada, el Granma y la guerra? Uno de los primeros grandes méritos de Fidel, gracias al tesón y coraje de sus convicciones y liderazgo, fue culminar con éxito unas experiencias que ya tenían hondo arraigo en la memoria colectiva de su pueblo.

En vísperas de la revolución del 33 Tony Guiteras había apoyado el asalto al cuartel de San Luis para armar una guerrilla que operó contra la tiranía machadista en la zona de Las Tunas. Y luego de que la oligarquía, la embajada norteamericana y Batista derribaron al gobierno revolucionario ‑‑del cual él había sido el ministro más progresista‑‑ Guiteras planeó el asalto al cuartel de Bayamo para equipar a una fuerza guerrillera que él traería desde México. Cayó en combate cuando esperaba la embarcación que lo sacaría de la isla para ese fin.

Ya antes, Julio Antonio Mella, exiliado por la persecución machadista, igualmente había organizado en México a los revolucionarios cubanos emigrados, para emprender una expedición destinada a desembarcar en Cuba con igual propósito. Fue asesinado en la ciudad de México, a plena luz del día, por pistoleros a sueldo de Machado poco antes de concluir los preparativos.

En ambos casos, como después en el de Fidel, se trató de proyectos incluyentes, que unían a las corrientes nacionalistas y social‑reformadoras en una alianza pluriclasista, con un programa progresista que ya la mayoría de la población podía comprender, hacer suyo y secundar con su participación, como fue el caso de La historia me absolverá. Si la realidad ‑‑de la cual el desarrollo de la cultura política popular es factor decisivo‑‑, en los siguientes momentos demanda y permite sustentar más que esa propuesta, la lucha y el tiempo lo aportarán.

En esa perspectiva, el talento, la fidelidad a los principios éticos, la tenacidad política y el ejemplo de Fidel Castro hicieron de él la personalidad histórica y el líder que continuará siendo.

Ecuador Español La anticorrupción, una estrategia de las elites para evadir sus responsabilidades


Análisis
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La lucha contra la corrupción en Ecuador es una estrategia política promovida por las elites económicas para ignorar los factores estructurales que permiten el flujo ilícito de capitales, verdadero problema del país y la región.

La corrupción no es el mayor problema del Ecuador. Sin embargo, en los primeros 100 días de gobierno, el presidente Lenín Moreno se ha dedicado a combatirla. Su lucha hace eco a empresarios, turbas enardecidas, medios de comunicación y oposición partidista, que consideran a la corrupción como causante de todos los males. Mientras tanto se ignoran afectaciones financieras mucho más cuantiosas para el país.

El ‘detonante’ fue el escándalo político del caso Odebrecht y Petroecuador, con relación al vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas y exfuncionarios del gobierno correista. Moreno llegó a culparlo de todo a la administración de su antecesor, acusándo a sus integrantes de  “mafiosos”. Su respuesta fue instalar un Frente Anticorrupción y desatar una cruzada por toda la función pública. Pero, ¿esta lucha es justificable o es solo demagogia?

Según el Procurador General del Ecuador, Diego García, se estima que más de 50 millones de dólares se entregaron en coimas en el Caso Odebrecht -la empresa brasileña acepta que fueron 33.5 millones-. El alto monto ha desatado publicaciones, marchas y es el estandarte que justifica la agenda anticorrupción.

Sin embargo, la cifra es ínfima comparada con los 400 millones de dólares que pierde aproximadamente el Ecuador por evasión de impuestos cada año. “Desde el 2000 hasta marzo de 2016 cerca de 4.500 millones ha dejado de percibir el Estado”, afirmó el titular del Colegio de Economistas de Pichincha. Es así que mientras los millones de Odebrecht duelen e indignan a los ecuatorianos, los miles de millones en ilícitos tributarios son ignorados.

Entre 2012 y 2016, los 200 grupos económicos más grandes del Ecuador sacaron al exterior aproximadamente 49 mil millones e introdujeron 35 mil millones. Una diferencia de 14 mil millones, equivalente al 14% del Producto Interno Bruto (PBI) o aproximadamente el 50% del presupuesto general del Estado ecuatoriano para 2018. Dinero que se quedó en guaridas fiscales, afectando a la recaudación tributaria y el desarrollo del país.

Esto quiere decir que existen problemas mucho más grandes que afectan a los bolsillos de los ecuatorianos. Y aunque debe existir cero-tolerancia contra la corrupción a todos los niveles del Estado y sin importar la cifra, esta no es el problema. Simplemente es un subproducto de falencias estructurales causadas por el capitalismo y la liberalización del mercado financiero internacional.

Lo irónico es que, como dice el economista Juan Valerdi, “los que luchan contra la corrupción son amigos de los que hacen las operaciones”.  En una economía neoliberal al desregularizar el mercado y reduce el tamaño del Estado, la misma fiscalización y control para ‘luchar’ contra la corrupción serían imposibles. Para entender esto es importante recordar la crisis del 2008 y cómo el lobbying (corrupción legalizada) causó el debacle financiero.

Además como explica Anja Rohwer, del Instituto para Investigación Económica de la Universidad de Munich, la corrupción es “una variable que no puede ser medida directamente” y esto, según economistas de Harvard y el Massachusets Institute of Technology (MIT), representa un problema empírico ya que cómo cuantificar el problema de algo que por definición está oculto y no se puede ‘medir’. Esto no significa que se debe justificar o ignorar la corrupción pero si buscar la fuente del problema.

Inclusive en términos globales la corrupción no representa la mayor afectación. Según un reporte de la Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe, el 63% del total de flujos ilícitos globales son generados por grandes bancos, transnacionales y elites económicas, el 37% por todo tipo de criminalidad, y solo el 3% corresponde a la corrupción gubernamental. Estos flujos financieros ilícitos (FFI) se entienden como movimientos de dinero entre países que han sido ganados, transferidos o utilizados de manera ilegal.

Para el economista Dev Kar, los FFI son las razones que verdaderamente afectan a los países en desarrollo. En un reporte de Global Financial Integrity se estima que Ecuador entre 2004 y 2013 ha perdido aproximadamente 25 mil millones de dólares en facturación fraudulenta.  Es decir que el 98% de los FFI responden a la sub y sobrefacturación en aduanas. Y en 2017 para la región estos representan aproximadamente un 87%.

Algo que el mismo Moreno entiende ya que en la primera reunión del Plenario del G77+China afirmó que "la evasión tributaria internacional es un problema que afecta mucho más a los países en desarrollo. Cada dólar que se pierde por la evasión fiscal representa menos recursos para financiar el desarrollo”. Entonces, ¿dónde están los ‘frentes’ anti evasión de impuestos o anti salida ilegal de capitales?

El silencio de los medios de comunicación y políticos de ‘oposición’ es la respuesta. El discurso anticorrupción entonces no es una verdadera lucha para detener la corrupción, sino un arma política. A través de esta se ignora el rol del empresariado y las estructuras legales e ilegales que permiten el flujo ilícito de capital, manipulando así a la población.

Tan absurda es la situación que los voceros ‘anticorrupción’ son empresarios/políticos como Guillermo Lasso, excandidato a la presidencia del Ecuador, o las Cámaras empresariales y gremios del sector privado, que regularmente realizan fugas de capitales y al momento adeudan al Servicio de Rentas Internas casi 2.200 millones de dólares.

Es así que el discurso ‘anticorrupción’ se convierte en el ‘chivo expiatorio’ perfecto para desviar la atención a las falencias del sistema del que ellos se benefician. Una idea que José Ugaz, presidente de Transparencia Internacional, resume al advertir que la corrupción es la razón por la que “en muchos países la gente se va a dormir con hambre”. La fuga de capitales, impunidad al empresariado, inequidad estructural y explotación no tienen nada que ver. Los culpables son el Estado y la función pública.

Como lo explica Dan Hough, Director del Centro para el Estudio de la Corrupción en la Universidad de Sussex, esto genera un problema ya que la percepción común relaciona a la corrupción solo con el sector público.

En la región, la Organización de Estados Americanos (OEA) define un acto de corrupción como aquel relacionado con la función pública. Una lógica influenciada por el neoliberalismo. Al colocar toda la culpa de la corrupción en el sector público se ignora activamente el rol que cumple el sector privado. El resultado es satanizar al Estado, con el fin de reducirlo.

A su vez las empresas privadas y los empresarios como voceros de la ‘anticorrupción’ brindan una imagen contrapuesta de transparencia. Esto se maneja discursivamente a que la conclusión ‘lógica’ sea privatizar al Estado y que este sea manejado por los empresarios. Cumpliendo así con cabalidad uno de los diez postulados del Consenso de Washington y su revisión posterior, receta del neoliberalismo para el ‘tercer’ mundo.

Este trato diferenciado puede observarse en el caso Odebrecht en Ecuador. Mientras que el vicepresidente Jorge Glas, cumple prisión preventiva por supuesta asociación ilícita; a Juan Pablo Eljuri, empresario de los grupos económicos más grandes de Ecuador, investigado por supuesta captación ilegal de dinero en el mismo caso, se le retiró la orden de prisión y soltó con libertad condicional.

En Brasil algo similar sucedió en el caso Lava Jato. El ex presidente de la empresa pública Eletronuclear recibió 43 años de prisión. Mientras que los empresarios involucrados tendrán que cumplir penas de entre seis a 20 años. A su vez esto lleva a la posterior politización de la justicia.

En Ecuador, la denuncia del involucramiento de Mauricio Rodas, alcalde de Quito, en el caso Odebrecht se trató de manera superficial en el ámbito judicial y mediático. A pesar de que según Diario O’Globo de Brasil la multinacional “habría pagado a algunas autoridades” para ganar la licitación de la construcción del Metro de Quito, habría un sobreprecio en la obra y viajes no justificados del burgomaestre; nadie dijo nada. Para los involucrados su ventaja fue no pertenecer al partido oficialista de Alianza País.

Estas acciones demuestran los fines de la lucha anticorrupción, que termina siendo una estrategia política para deslegitimar gobiernos, realizar golpes de Estado ‘legales’ (Brasil), y promover el neoliberalismo en la región. Su último objetivo: privatizar lo público y corporativizar al Estado. Mientras tanto, la fuga ilegal de capitales termina en alguna de las 87 guaridas fiscales evadiendo el pago justo de su carga impositiva y obviada de la discusión en la esfera pública.

Si la lucha es honesta, debe empezar por ahí, en aquellas estructuras que permiten y promueven la corrupción. En otras palabras, al ‘tomar al toro por los cuernos’ se evitarían figuras ambiguas como frentes anticorrupción y más demagogia. Una lucha real implicaría una fuerte reforma aduanera, políticas de cero-tolerancia a la evasión fiscal y la salida ilegal de capitales y fiscalización constante de los grupos económicos que más deberían reportar.

Martín Pastor (Ecuador)

https://www.alainet.org/es/articulo/189396

INFO POLÍTICA: VENEZUELA CONDENÓ EL ATAQUE TERRORISTA EN EGIPTO QUE DEJÓ UNOS 305 MUERTOS


Fuente: El Universal (08:37 HLV)

El Gobierno Nacional condenó el atentado terrorista ocurrido el viernes contra una mezquita frecuentada por sufíes, al norte de Sinaí, Egipto, que dejó al menos 305 muertos según las últimas cifras actualizadas por la Fiscalía General de ese país.
De acuerdo a la agencia española Efe, el ataque –en donde murieron unos 27 niños– aún no ha sido reivindicado por ningún grupo extremista.  “El Gobierno Bolivariano de Venezuela ofrece sus sentidas palabras de condolencia al Pueblo y Gobierno de Egipto, especialmente a la comunidad musulmana, así como a los familiares de las víctimas”, dice parte del comunicado emitido por la Cancillería de la República.

Pacientes de 10 estados reciben este fin de semana medicinas a través de 0800-SALUDYA El ministro de Salud, Luis López, indicó que se estima entregar 101.659 unidades de medicamentos en 85 puntos a escala nacional

Unos 35.651 pacientes serán atendidos este fin de semana en 10 estados del país, a través del 0800-SALUDYA (0800-7258392), plataforma para el acceso a productos farmacéuticos requeridos por la población, informó el ministro de Salud, Luis López, a través de @LuislopezPsuv, en la red social Twitter.
El ministro indicó que se estima entregar 101.659 unidades de medicamentos en 85 puntos a escala nacional.
Durante una transmisión de Venezolana de Televisión desde Caucagüita, estado Miranda, López detalló que se han distribuido medicinas de manera gratuita en los estados Vargas, Carabobo, Cojedes, Barinas,Táchira, Yaracuy, Zulia, Bolívar, Aragua y Miranda.
“Hoy estamos efectuando la entrega en estos primeros 10 estados, los cuales representan 72 % de los requerimientos que hemos recibido a través del 0800-SALUDYA. A partir de este miércoles se incorporará el resto de los estados para cumplir con nuestro pueblo y romper todo el bloqueo”, dijo.
El ministro destacó que en la actividad participan autoridades de las distintas entidades de salud, médicos de la Misión Médica Cubana, así como del Movimiento Somos Venezuela.
Para acceder al sistema, los interesados deben llamar al 0800 SALUDYA (0800-7258392), donde serán atendidos por un operador. Allí deberán indicar si tienen Carnet de la Patria, suministrar datos como el número de cédula, el nombre del medicamento requerido, así como del tratamiento indicado por el médico.
Una vez completado este proceso, el interesado será notificado sobre el momento de la entrega del fármaco requerido.
AVN

Dictan diplomado en comunicación popular en Valencia

Estudiantes de Comunicación Social de la Aldea Universitaria Hugo Chávez participaron del Diplomado
Estudiantes de Comunicación Social de la Aldea Universitaria Hugo Chávez participaron del Diplomado
El pasado sábado 18 de noviembre de 2017, se dio inicio al primer diplomado de comunicación popular en las instalaciones de la Aldea Universitaria Hugo Chávez de Valencia, estado Carabobo, con una nutrida participación  de estudiantes de segundo y tercer semestre de Comunicación Social de la citada casa de estudios.
José Becerra. facilitador del Diplomado en el área de fotografía
José Becerra. facilitador del Diplomado en el área de fotografía
La iniciativa, que surgió de la comunidad de aprendizaje, está dirigida por los colectivos de comunicación alternativa y comunitaria: Editorial “Voz Insurgente” y la Fundación comunitaria “La Plomada”. Así mismo, la jornada académica contó con la participación del facilitador José Becerra, reportero gráfico del periódico Ciudad VLC.
Becerra declaró que pudo “ver a los triunfadores y triunfadoras atentos al taller de fotografía, hoy terminamos el primer módulo parte teórica y el próximo sábado 25 de noviembre continuaremos con la práctica”.
“Toda la teoría que se tocó hoy se puede extender una o más clases para aclarar algunas dudas que puedan surgir al ponerlas en práctica”, continuó diciendo Becerra, resaltando además la máxima del comandante Chávez, quien siempre se refería a la democratización del saber.
Daniel Cedeño, triunfador participante del Diplomado
Daniel Cedeño, triunfador participante
“Yo nada hago con tener 10 años de experiencia en cine y fotografía y llevármela a la tumba, tengo que entregarla a las personas que vienen preparándose, en este caso en Comunicación Social, para que sean profesionales integrales, que no sólo dominen el arte de la redacción periodística, sino también el de la fotografía”, comentó Becerra refiriéndose al objetivo del diplomado.
Por su parte, el triunfador Daniel Cedeño opinó que existe un vacío en el tema formativo, sobretodo en el área de la comunicación popular “muy poco se fomentan en las escuelas de comunicación estas experiencias, estoy contento por esta clase magistral”, culminó el estudiante.
Por: Prensa La Plomada / Prensa DGMAC

INFO POLÍTICA.- BLANCA EEKHOUT: ESTAMOS ABRIENDO UN CAMINO DE ESPERANZA PARA LA HUMANIDAD

Fuente: VTV (13:41 HLV)

Desde Parque Carabobo en Caracas, VTV transmitió las palabras de la ministra Blanca Eekhout, quien señaló que hay que transformar el modelo capitalista y machista que se heredó en la colonia, “Nosotros seguimos en campaña por la paz y la vida, no podemos permitir la violencia en nuestro hogares”. Dijo que el primer líder feminista de este mundo es el Comandante Chávez y hoy levanta la bandera el presidente Nicolás Maduro. “Estamos abriendo un camino de esperanza para la humanidad”.