viernes, 15 de agosto de 2014

Patria grande y socialismo de Mónica Saiz Boicot a Israel (Opinión)

La campaña BDS a Israel (boicot, desinversiones y sanciones), se perfila como una fuerte respuesta mundial contra la invasión del Estado de Israel a Gaza.
Una política que apunta a transformar los pregonados triunfos militares israelíes en verdaderas derrotas políticas.
Una solidaridad efectiva, mientras los combatientes palestinos resisten heroicamente en su territorio.
La campaña BDS a Israel cuenta con varias páginas web. Una de ellas boicotisrael.net fue creada en 2010 en España, cuando se cumplía un año del brutal ataque israelí a la Franja de Gaza, previo a la asunción del presidente Barack Obama. Contiene también información sobre los comités solidarios con Palestina en otros países.
El boicot económico, incluye la presión por ruptura de relaciones comerciales y desinversiones. En dicha página figura una lista de empresas a las que no hay que comprar y el por qué. Algunas son empresas israelíes cuyos productos se identifican fácilmente por su código de barras que comienza con el número 729; otras son empresas europeas o estadounidenses que tienen fuertes inversiones y relaciones comerciales con Israel, cuyos productos son muy consumidos en el mundo y en nuestro país.
El boicot político se desarrolla mediante las movilizaciones y declaraciones contra el Estado de Israel, campañas para lograr sanciones, tales como solicitudes de ruptura de relaciones diplomáticas o la declaración de personas no gratas a diplomáticos, militares y políticos israelíes. Tiene como protagonistas a gobiernos, partidos políticos, sindicatos y fuerzas políticas y sociales en general.
El boicot académico consiste en la suspensión de programas de cooperación entre universidades y otras instituciones de estudio e investigación.
El boicot cultural y deportivo, en la suspensión de intercambios y eventos de este tipo.
Nurit Peled, judía israelí, profesora de Educación en la Universidad de Tel Aviv y activista por los derechos palestinos, sintetiza en pocas palabras esta política: “No dejen que los políticos o los militares israelíes vayan a su país. No dejen tocar a los artistas ni jugar a los futbolistas. No compren los productos israelíes. Todas estas cosas asustan mucho a Israel”.
saiz.monica@gmail.com

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